Lo ha dicho: Jonathan Swift (1667-1745)

"Cuando en el mundo aparece un verdadero genio puede reconocérsele por este signo: todos los necios se conjuran contra él"

24 de abril de 2014

Imaginación


Relatos tan inquietantes y estremecedores como 'Pinocho' servían en los años de mi infancia para que los niños creciéramos y maduráramos de forma apresurada conforme a los valores del honor, la verdad y la virtud, a expensas, casi siempre, de otros méritos, como los sentidos, la imaginación y el entendimiento del comportamiento humano y de lo que cada día sucede a nuestro alrededor (más positivos e indispensables para nuestra formación según veremos más adelante). 

Éste y otros cuentos de parecido estilo nos hacían creer a muchos jóvenes, incluso en mi generación, que la sociedad en la que debíamos integrarnos nos ofrecería afecto, trabajo y reconocimiento a cambio de nuestro esfuerzo, juventud y una buena conducta.
Sin embargo, la vida nos demuestra más tarde que nada de esto sirve, que las recompensas que ofrecían esas lecturas infantiles se esfumaban en cuanto crecíamos un poco y despertábamos a la realidad; que no es otra que la vida en sociedad. Todo esto ha hecho que nos sintamos en cierta manera estafados o engañados: trabajar duro no tiene premio. En nuestro país numerosos científicos e investigadores, ingenieros y arquitectos, médicos y enfermeras, tienen que emigrar, algunos a punto de cumplir medio siglo de vida... En cambio, los especuladores, los  tramposos, los embaucadores, siempre han tenido, tienen y tendrán, cabida y éxito en la actual sociedad, incluso llegando a suscitar admiración por parte de muchos ciudadanos.

Hubiera sido de mayor utilidad que los cuentos  de nuestra niñez se encaminaran, más bien, a mostrarnos que el mundo es un lugar extraordinario donde todo puede ser posible. Esas primeras lecturas deberían estimular en abundancia, capacidades como la imaginación y la creatividad, que no son sino la antesala de la ilusión y el entusiasmo, incluso, si fuera necesario, renunciando un poco a la verdad o las buenas conductas.

Al menos, la imaginación nos hubiera sido útil para ser adultos felices, para tener la energía suficiente y el poder necesario para convertir el mundo en el lugar donde todo es posible, donde cualquier cosa puede llegar a suceder; en lugar de hacernos adultos temerosos de este futuro incierto que ahora se nos presenta.

La ilusión nos permite creer que el mundo y sus habitantes son mejores de lo que realmente son. La imaginación nos ayuda a crear un universo a la medida de nuestros deseos y así, siendo capaces de imaginarlo, estaremos más cerca de convertirlo en realidad, al menos en los pequeños asuntos que más nos afectan.

Imaginando otra realidad: la que debiera ser para que todo llegue a ser mejor, a través del arte, del cine, de la literatura y la poesía, o de la música, podremos contrarrestar con plena garantía a los que nos la disfrazan, camuflan o falsifican cada cuatro años con el único fin de confundirnos y engañarnos por un puñado de votos; para lo único que les somos útiles y el único momento en el que nos hacen creernos, de una manera ficticia, importantes. De ahí que se sigan editando tantos “cuentos”.


Mientras tanto...
All the world is green – Tom Waits


7 comentarios :

  1. Gracia Irene, comparto totalmente tu reflexión. Pero siempre se pueden rescatar cuentos inspiradores de la infancia. Pinocho no era de mis preferidos, tenía un toque muy sórdido con aquellos personajes siniestros que se iba encontrando en su camino y que a mí particularmente me asustaban. Pero recuerdo un cuento que me entusiasmaba, el de Dumbo, que al final se dio cuenta de que aquello que le hacía diferente de los demás se convierte en su más preciado tesoro y le permite volar. Y lo consigue gracias a que su amigo le hace creer que puede hacerlo con una pluma mágica. La pluma -que no tenía nada de mágica- le da la confianza para que Dumbo salte al vacío y finalmente...¡vuele!
    Así que necesitamos imaginación y una pluma mágica que nos devuelva la confianza.
    Gracias por tu pluma.

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  2. Lo malo es que la imaginación ha sido un mal ejemplo en la enseñanza, recuerdo aquellas frases de "Te pareces a Antoñita la fantástica" o aquella otra de " Estas pensando en las musarañas", nuestros profesores no son conscientes de que hay una fase del pensamiento en la que desarrollar la imaginación es necesario, padres, madres y profesores luchan contra la imaginación, cuando esta es una de las formas mas importantes de pensar y de conformar el pensamiento lógico, critican a los niños y a los adolescentes "distraídos" y demasiados imaginativos, que mala suerte que no apoyemos a los niños y niñas imaginativos y creativos.
    En fin, me parece un buen tema para reflexionar, recordemos la frase del Mayo francés" La imaginación al poder"

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    1. Leer, imaginar y soñar. Irene, no hubiera podido seguir adelante sin echar mano de estos condimentos tan básicos en mi día a día. Los niños me han enseñado y ayudado siempre a imaginar. No hay nada más gratificante para un profe que leer, imaginar, crear y soñar con los bajitos. Ellos y su imaginación hacen que no pierda la ilusión y crea en un futuro un poco mejor. Supongo que soy una soñadora empedernida. ¡Qué le vamos a hacer!
      H-6 Espacio Creativo

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    2. No se apoya nada la imaginación y creo que todo deriva de lo que hoy escribe Javier Marías en un artículo titulado Las lecciones de la imaginación que dice: "Tengo la sensación de que nos vamos adentrando en una de esas épocas en las que se tiende a juzgar superfluo cuanto no trae provecho inmediato y tangible. Una época de elementalidad, en la que toda complejidad, toda indagación y toda agudeza del espíritu les parecen, a los políticos, de sobra o aun que estorban. Y como los políticos, incomprensiblemente, poseen mucho más peso del que debieran, detrás suele seguirlos la sociedad casi entera... olvidan que la literatura y las artes ofrecen también, entre otras riquezas, lecciones para sobrellevar las adversidades, para no perder de vista a los semejantes, para saber cómo relacionarse con ellos en periodos de dificultades, a veces para vencer éstas". Recomiendo su lectura.

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    3. Estimada profesora de H-6 Espacio Creativo: vuestro trabajo es uno de los más importantes que se pueden desempeñar a pesar de no tener la valoración que se merece. Y sí, eres una soñadora empedernida, y sigue así, eso es lo que necesitamos precisamente. Un abrazo y gracias por tu comentario.

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  3. ¡Te agradezco enormemente este comentario, Esther! No sé bien la razón por la que escribo pero nada me gusta más que leer vuestros comentarios al respecto. En relación al asunto que comentas, mi opinión es que en los cuentos donde los animales ocupan un lugar central como Dumbo, La dama y el vagabundo, Bambi o Ciento y un dálmatas, el mensaje que transmiten es mucho más positivo. Quizá sea porque ello no sea posible hacerlo con los seres humanos: la madrastra, Cruela de Vil, Maléfica o las malas compañías que siempre frecuentaba Pinocho, eran todos personajes malvados incapaces de transmitir virtud alguna. Supongo que con el único objetivo de asustar a los niños: el miedo siempre ha sido y será una poderosa arma de intimidación, para niños y adultos...

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  4. Entiendo esa sensación muy bien. Cuando escribimos en internet es como si lanzásemos un mensaje en una botella al mar, en el fondo siempre esperando que alguien lo reciba. Al fin y al cabo, lo más gratificante en esta vida se sitúa en el verdadero encuentro con el "Otro".
    Me sorprende que en esta web no se escriben muchos comentarios ya que encuentro que todo lo que se publica en ella tiene mucha calidad además de gran sensibilidad.

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